Posteado por: raquelromero | 27 marzo, 2017

Fieltro negro con alma de unicornio

Divaga. Me evado. Bailan mis neuronas entre música, libros, bibliotecas y teatros. El sonido del lápiz tatuando el folio se hace intenso.

Miro el sombrero de fieltro negro, las gafas rojas, la botella azul.

Divago. Se evade. Centro mi atención en las pelusas blancas que maculan el negro sombrero.

Debo escuchar crujir la madera, ver aparecer un unicornio entre Rito y el sombrero.

Siempre he sido una rebelde.

El sombrero es mi unicornio.

Escrito en el Taller de escritura de Santiago Gil en La Casa Museo Pérez-Galdós el 25/03/2017

Posteado por: raquelromero | 19 marzo, 2017

JOSÉ LUIS ROMERO RODRÍGUEZ

Mi querido padre:

Cuarenta años de diferencia son muchos años. Tal vez por eso en algunos momentos de nuestras vidas nos ha costado entendernos.

Me has enseñado mucho: a nadar, a montar en bicicleta, a admirar los paisajes, las culturas, la arquitectura, a sonreír en las fotos.

Has tenido que soportar mis enfados, mi falta de paciencia de niña con un adulto que me exigía lo mejor, de adulta con un anciano que no oye bien, que se aísla del mundo para huir de sus fantasmas, que no tiene la capacidad física de antaño pero sí el ímpetu y las ganas infatigables de aprender cada día.

Sabes que no me gusta compartir mis penas, que prefiero sonreír diciendo que todo va bien, que no me gusta cargar con mis problemas a los que más me quieren. Pero al final, siempre, siempre, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas, muchas veces sin comprender o aceptar mis acciones, siempre, siempre, has estado a mi lado; en la lucha, codo con codo.

En mi época loca de juventud me veías en la distancia con temor, pero dejaste que libremente las aguas se calmaran. Confiaste en mí.

En el peor momento de mi vida, cuando luchaba incansable por la salud y el bienestar de mis dos prolongaciones, allí estuviste: llevándonos y recogiéndonos en el Materno o en rehabilitación, yendo a buscarlas a la guardería en el carrito gemelar. Sufriendo a nuestro lado y riendo con los pequeños triunfos diarios. Confiaste en mí.

Cuando decidí separarme, sé que te herí porque él era un buen hombre y mejor yerno. Pero te limitaste a decirme: “Nena, solo quiero que seas feliz.”. Confiaste en mí.

Sabes que me cuesta acudir a ti, sé que eres un hombre que se preocupa demasiado, no me gusta incrementar tus angustias ni ser para ti un problema. “Tú para mí no eres un problema.” Me repites a pesar del dolor que te cause. Confías en mí.

Soy muy afortunada por tenerte, papi. Por poder celebrar un año más el día del padre a tu lado. Nadie es perfecto. Todos cometemos errores. Nadie está libre de pecado. Con tus defectos, con los míos, luchamos cada día por ser mejores personas.

Ustedes son mis tres niñas.” Nos repites a mis hijas y a mí. Sé que otras niñas están en tu corazón: mamá, Trini, tus otras nietas y bisnietas. Pero me encanta el cariño con el que nos lo dices. Me demuestras cada día tu amor incondicional, tu respeto más allá de la incomprensión. Soy muy afortunada por tenerte, papá, no solo porque siempre has estado cuando te he necesitado, por todo lo que me has enseñado en esta vida: a ser generosa, leal, a amar la naturaleza, a luchar a brazo partido por los tuyos, a querer aprender cada día, a tener siempre una mano tendida, a confiar en que haciendo el bien hacemos nuestro mundo un poco mejor.

La vida no es un jardín de rosas, mucho menos para los que nos toca herirnos con las espinas, pero tú me has enseñado a disfrutar el perfume de la flor aunque su tallo duela, porque la raíz del rosal (esta familia nuestra; caótica pero maravillosa) nos sostiene de cualquier tempestad.

Eres un gran hombre, papá. No puedo imaginar un padre mejor (los habrá, seguro, pero no para mí). Espero poder felicitarte al menos veinte años más por el día del padre, y que la salud te acompañe hasta el final.

No somos ángeles. Pero yo tengo a mi ángel de la guarda particular, ese al que de niña soñé vestido de Superman. Sigues siendo mi superhéroe aunque conozca tus aristas. Tú eres mi ángel de la guarda y, cuando la ley de la naturaleza te robe el cuerpo físico, seguirás estando siempre a mi lado.

Gracias por todo, papá.

Tu niña.

Posteado por: raquelromero | 26 febrero, 2017

APRENDIENDO EN EL OCÉANO GALDOSIANO

    Imagen de José Juan Calderín PeñateImagen de José Juan Calderín Peñate tomada por Carlos

Buceando entre las palabras del multiverso cuántico, revolvían entre las arenas abisales de sus almas.

Un angelote extendió sus aletas en el fondo marino, entonces vieron un holograma: en él un espacio rectangular, cabelleras de aprendices en ebullición. Al fondo, de frente, un tipo parece instruirles; como un lobo que aúlla a la luna les repite incansable: “Me veo claramente buscando en las palabras trozos de corazón.”.

 

 

Escrito el 25/02/2017

Ejercicio de clase del Taller de Escritura de Santiago Gil en la Casa Museo Pérez Galdós: Imaginar que al fondo de la sala aparecen dos buzos.

Posteado por: raquelromero | 24 enero, 2017

LA MUERTE DEL CISNE

anna-pavlova

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En apariencia, era ligera y frágil como un cisne.

En su interior, la fuerza de la música la empujó a pelear por sus sueños.

Tal vez empleara toda su energía en hacerse un hueco en el mundo de la danza. En una profesión acostumbrada hasta entonces a bailarinas atléticas, contra todo pronóstico, su gracilidad la llevó a convertirse en bailarina principal.

El día del estreno, Anna, Anuska para los amigos, sintió que todo le daba vueltas, dejó de notar los brazos y las piernas, un sudor frío resbaló por los lados de su cara. Buscó en el tocador un pasador de pelo, con él se arrancó los ojos, con él se perforó los tímpanos. Un simple pánico escénico no acabaría con su carrera.

Tenía la melodía grabada en cada célula de su cuerpo; podría bailar al son de su música interior. Había aprendido a ser su propio reloj; controlaba la hora exacta a la que se subiría el telón. A tientas, de recuerdos, se situó en el centro del escenario. Con el tutú blanco moteado de púrpura, esperó paciente el comienzo de La Muerte del cisne.

Posteado por: raquelromero | 5 enero, 2017

AHORA ES LA HORA

reloj-puerta-del-sol-madrid1No sé cómo llegué aquí, ni porqué estoy sola, ni que hago en la Puerta del Sol. Sé que es Fin de Año por estos locos que me rodean medio beodos o beodos enteros, según el caso. “2017” leo en esas gafas ridículas de cotillón. No recuerdo nada. No sé si tengo familia, trabajo, amor. No sé si fumo, si voy al gimnasio. ¿Qué puedo proponerme para el nuevo año si desconozco mis vicios? Solo sé que solo llevo puestas unas braguitas debajo de este abrigo que tampoco sé como llegó a cubrirme, unas medias sujetas con liguero y unos tacones demasiado altos para lo grande que soy. Le veo a todos las calvas, las greñas, las canas. No llevo bolso, ni cartera, ni nada. Miro fijamente al reloj a ver si a las doce se deshace el embrujo y recuerdo algo. Enfoco bien la mirada. Justo en la punta de la aguja pequeña hay un ave posada. Parece una gaviota. Es una gaviota. Negra como un cuervo pero gaviota al fin y al cabo. Me mira altanera. Levanta el vuelo. Se posa ahora en mi hombro derecho y me susurra: ahora. Solo entonces noto mi cuerpo rodeado por los explosivos y en la mano izquierda el interruptor. Apreto el botón.

Posteado por: raquelromero | 13 diciembre, 2016

INFINITO

descarga

Cuando algo la desequilibraba se iba a la orilla. El batir oceánico le devolvía la calma. Escuchaba el canto de las olas pero miraba al lejano horizonte inalcanzable y perpétuo. A ese infinito fiel y recto, tan firme en su inexistencia lineal. Allí encontraba la respuesta a todas las dudas. Porque mirar hacia aquel no-lugar equivalía a rebuscar en sus entrañas la verdad. Su verdad; la única que podía salvarla del naufragio.

Posteado por: raquelromero | 7 diciembre, 2016

JUAN PABLO

Vino de Palencia a trabajar. Se enamoró de este clima benévolo, de este sol suave de primavera y de otoño, de este verano primaveral, de este invierno otoñal. Pensaba que su estancia en la isla duraría seis meses, lo mismo que su contrato. Pero no contaba con que también se enamoraría de ella.

Ella es palmera. Si las canarias son dulces, las palmeras desprenden melaza. Y se casó. Y tuvieron dos hermosas canarionas de nariz peninsular, de tez morena y risa cantarina. Y ya no deseó volver a su tierra fría. Pero los años pasan y la añoranza pesa; se apodera hasta de las almas más felices. Sus padres no durarían para siempre. Sus voces, a través del teléfono, sonaban cada vez más quebradas.

Cuando salieron los traslados no lo dudó. Renunció a la temperatura amable. Renunció al remanso de paz del hogar. Renunció a su todo.

Después de cinco años, tras vender la casa de sus padres ya fallecidos, regresó. 

Ahora sus hijas estudian fuera. Su exmujer anda recorriendo mundo cabalgando a un veinteañero. Está solo aunque sigue luciendo la alianza en su mano derecha. Está solo pero, cuando entra en su apartamento de hombre solo, las sigue saludando a las tres. Está solo. Está solo pero antes de cerrar los ojos les desea, a sus tres amores, dulces y felices sueños.

 

 

Posteado por: raquelromero | 6 diciembre, 2016

PALOMITA (VERSIONES 2 Y 3)

polillaPALOMITA GALDOSIANA

Se creen escritores. Para serlo deberían saber observar. ¡Pues no, señor!¡Ni se enteran! Aquí estoy, susurrándoles la palabra precisa con mi batir de alas. Alguno manotea apartándome de su oreja, otro incluso me lanza un aplauso mortal. Me ignoran, les incomodo. Se creen muy listos, piensan que las musas son cándidas Vestales. ¡Pues no!¡Qué se enteren todos!¡La inspiración la transmitimos las polillas!

 

POLILLA ERUDITA (Anobium eruditus)

Yo sí que podría escribir el mejor libro jamás escrito. He tragado más palabras en mi corta vida, que el mayor lector humano.

Posteado por: raquelromero | 5 diciembre, 2016

PAJARITA (VERSIÓN 1)

polilla2-644x362Dicen que los escritores están hechos de otra pasta, que andan siempre por las nubes, pensando en las musarañas, invocando a las musas. Me río de Janeriro. Las musas, las musas, son otro invento de los amanuences. Algunos le llaman inspiración, otros disciplina. ¡Ellos que presumen de ser tan observadores, tan sensibles, son incapaces de verme! Algunos incluso tratan de atraparme de un golpe o de un aplauso convertido en arma diabólica. Los pocos que me distinguen, volando tímida, piensan que soy una polilla del mobiliario o que voy hacia la luz del foco buscando el suicidio. Ninguno sabe que yo soy la que sopla en sus oídos, con mis aleteos, las palabras adecuadas para contar sus historias. Yo, pálida palomita temblorosa, soy la palabra.

 

 

Posteado por: raquelromero | 5 diciembre, 2016

VAYAMOS POR PARTES

payasoNo había tenido tiempo de quitarse los zapatones de plástico, ni la peluca; la nariz roja la llevaba colgando debajo de la barbilla. Sacó las tres maletas del portabultos y las metió en el carro de la compra que siempre tenía en la plaza de garaje de casa de su madre.

En el ascensor, el ejecutivo del sexto derecha, le miró de reojo mientras escribía en su móvil. Venía de comisaría de denunciar el mal olor que salía del quinto derecha, justo a donde se dirigía el payaso. Al atravesar la puerta del piso, la vaharada le obligó a colocarse de nuevo la nariz para no desmayarse.

La primera habitación era la de las manos, la segunda la de los pies, la de enfrente la de las cabezas; las piernas y los brazos estaban amontonados en el baño, los torsos en el salón. Subió un poco la temperatura del aire acondicionado para que no congelarse.

Quitó la sábana del espejo y con las manos ensangrentadas distorcionó la sonrisa pintada en su cara cambiando el sentido de la mueca. Ahora la erección era completa.

Older Posts »

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: